23 November 2013

Con los pies en la tierra?


 Imaginarse la vida con menos gravedad. He ahí el pensamiento que me llevó a escribir unas cuantas líneas para entretenerme en esa idea.

Y no estoy aludiendo a aquel sentir calificativo de nuestro Siglo, de ese ritmo de vida ultra dinámico, de relaciones sociales expeditadas, compromisos laborales infinitos, de esa gravedad de la vida moderna que en veces nos pone en rincones incómodos. No, no me refiero a la gravedad de un asunto. Lo que imaginé fue un partido de futból americano donde el mariscal de campo lanza la pelota ovalada para no verla nunca más. Sí, el mundo de otro Newton, de otras leyes y fuerzas. Imaginarnos que somos los Clooneys y Bullocks citadinos.

En su última exitosa cinta cinematográfica Cuarón nos recuerda (por si acaso lo habíamos olvidado) que básicamente en el espacio, ese gran espacio que rodea y llena el universo, la vida no puede existir. Qué paradóxico encuentro el saber que esa inmensidad es apabuyantemente mortal, y al mismo tiempo reveladora. Magnífica película, por cierto, si no la han visto.
 
Qué suerte de vida nos hubiera tocado si ese núcleo que a todos nos jala, fuera menos denso? Qué deporte conocido hoy por hoy seguiría siendo interesante? Cómo se romperían récords mundiales en los Juegos Olímpicos? Acaso el gol de chilena de Hugo Sanchez sería tan sensasional? O en esa misma dimensión, el escorpión de Igita? Qué suertes y mágias arrancarían suspiros en los circos del sol? Cruzar la cuerda floja sería cosa de niños, el salto de altura un gran sin sentido, y ciertamente la lanza de jabalina o de martillo un deporte extremo. El bungee jump, paracaidismo, y demás intentos de vuelo o caida libre, un simulacro de la mecánica clásica. Supongo las porterías de futbol tendrían dimensiones colosales, para así retar el vuelo del arquero y tener una mínima oportunidad de alterar el marcador. Vaya, si nos ponemos históricos, qué juego de pelota nos hubieran legado los Mayas?

En ese mundo de menor gravedad qué lógica tendría el "poner los pies en la tierra", buscando centrarnos y retomar el enfoque? Sería en ese mundo acaso lo contrario: "poner los pies en las nubes"? Sería posible que gravitar por los aires nos ayudaría a entender y pensar mejor los retos, los dilemas, los problemas y en resumen, asumir de otra manera la gravedad de la vida?

Qué piensan? Deja un comentario.



01 September 2012

Rumbo a Berlin 2012, Parte I.

Hola Tunamixers, bienvenidos!

Hoy una nueva ventana narrativa se abre, y con ella las cortinas se recorren para dar paso a un iluminado ojo de verde profundidad, y azulada grandeza. Hoy abrimos esa ventana, para respirar el latido de la retina en vuelo y la granada en flor, despertando la química y la fantasía. Esa, la más activa de las musas, la corredora, la de alas en los talones, la Bolt de nuestros días, despertando.

Y es que hoy les quiero contar un episodio de mi vida actual: la preparación en miras a correr mi primer Maratón, ahora ya en cuenta regresiva a tan solo 4 semanas, 4 días, y 11 horas.

Quiero en particular narrar las aventuras de fin de semana, esas que desde hace 8 semanas se suceden una a otra en un revoloteo de kilómetros y varios litros de sudor. Estas aventuras llamadas "long runs", son parte integral de cualquier entrenamiento, serio, y no son ni más ni menos que eso: paseos acelerados, largos, largos, como lo equivalente a dar dos mil vueltas a la plaza. De locos.

Y como el objetivo no es volverse loco, la plaza, o el parque, no es arena ideal para los "long runs"...hay que ir más allá. Y eso es lo que les quiero contar, mi paseo, el cual he mentalmente segmentado en seis partes, no iguales, las cuales espero poder describir con el fin de darles un cercano sentimiento, y se suban por un momento en los brazos de este tren alado, con razgos jamaiquinos, Boltuna.

Todo inicia con el segmento llamado: "The begining is the end". Justo detrás del conjunto de edificios donde vivo en Praga cruza una ciclopista. El area habitacional y ese espacio público está separado por una puerta ridiculamente baja, esa es mi propia puerta de Brandenburgo, y ya veran más adelante por qué. Desde ese punto, mi metro Cero, comienzo en dirección Oeste. Este segmento es breve, rodeado principalmente de gente, siempre, corriendo, en bici, paseando al perro, o patinando. Es así como le doy la bienvenida a los primeros rayos de calor para ir encendiendo la caldera, el tren volante.Así continuo por aproximadamente el primer kilómetro de mi recorrido.

El segundo segmento lo llamo "Nad Rokytkou". El nombre se deriva de un arroyuelo que también pasa por detrás de donde vivo, y que continua su eterna cabalgata en dirección al gran rio, su madre natural. Este segmento es particularmente simbólico, es un típico ensamble urbano que equilibradamente encuadra naturaleza y civilización. Algo muy Praguense. Así pues se pasa por conjuntos habitacionales, se cruza una calle con tram, se recorren un par de campos de rugby, un par de areas verdes (parques) con juegos infantiles y un area enorme para mascotas. Una parte del recorrido es asfaltada, la otra camino de tierra, y la constante es el arroyo, que curioso mira al corredor, contagiándolo con su "pace" natural, un elemento en movimiento que inflije su efecto en la mente. Este segmento se extiende por un par de kilómetros, y da pasa al menor de mis favoritos: "La conexión".

El tercer segmento, "la conexión", no es bonito. Es digamos grisaseamente urbano. Vale, qué más podría esperar uno viviendo en la capital del País, right? Pues eso, un buen golpazo carbónico. Se pasa por debajo de un par de pasos a desnivel, uno de autos y otro de trenes. También se cruza un area llamada "Palmovka", la cual se caracteriza por ser un "hub" de transportes ya que ahí confluyen el Metro, seis o más lineas de tram, y varias más de autobuses. También hay que abrir los ojos, ya que se cruzan calles empedradas, y eso es criptonita para los talones. Al cruzar "Palmovka" sigo en dirección Oeste rumbo al puente de Liben, la puerta de entrada a un barrio llamado Holesovice, donde vivía antes. Pero no se llega a cruzar el puente, sino que antes, se dobla en dirección Norte, enfilándose al romance que durará por varios kilómetros más. "La conexión" dura en total un par de kilómetros, y conecta bastante armonialmente justo en una pequeña cortina de agua ubicada casi al final de uno de los brazos del Vltava, el rio.

El cuarto segmento lo bautizaré (porque no tenía nombre) "El brazo". Este pedazo de recorrido arranca incrustándonos nuevamente en un abrazo verde, arboles por ambos lados y pegado a estos uno de los brazos del Vltava que por su propia naturaleza da espacio a varios establecimientos urbanos. Vamos dirección Norte, y no nos detendremos más. "El brazo" empieza verde y termina gris, ya que por un momento se tutea con una calle, y otro puente que cruza el rio, y que es justo la entrada al quinto segmento. Este segmento se extiende por aproximadamente otros dos kilometros, y realmente envigoriza el entrenamiento.

El quinto segmento inicia así, junto cuando estamos pegados al rio, bum, de un momento a otro ahí estás, siendo uno, y ambos, fluyendo en la misma dirección: Al Norte. Este segmento me gusta llamarlo "Troja", y se inspira en el objetivo final, punto clave del entrenamiento: Cruzar el zoológico de Praga. Este segmento termina justo ahí, donde el zoológico termina, justo en una zona llamada Troja. en particular me gusta mucho este segmento. Es quizá uno de mis favoritos, la estamina está bastante elevada en este momento pues es cuando vamos a cruzar los 10 kilómetros de recorrido. Además, se pasa por lugares concurridos de gente, gente que gusta de lo "outdoor", aquí nuevamente uno se rodea de ciclistas, patinadores, corredores, paseantes, e incluse un tramo considerable de entrenamiento de kayak, un deporte en el que los Checos son competitivos (sacaron medalla en Londres). Por las horas a las que corro (tarde) el sol barniza todo de oro a su paso. Es un espectáculo. Luego, se vislumbra el zoológico, a mano derecha, y luego, se deja detrás para decirle adios por un tiempo. Todo el tiempo serpenteando junto al rio, que late constante, empujando al corredor a seguir, y confiar...el romance.

El sexto y último segmento lo nombro "Lo final". Este segmento es moldeable a la distancia del entrenamiento. Es decir, lo que hago es cortar en dos la distancia total que tengo que correr, y durante "Lo final" llego a esa mitad...para emprender luego el camino de regreso. "Lo final" es también hermoso, elementos similares acompañan al corredor: el rio, deportistas, aún más naturaleza al ir dejando un poco atrás la urbanidad salvaje, colinas, y más y más introspección. La mente sabe que pronto se estará en un confortable 50% del recorrido, usualmente el cuerpo se siente bien, y la mente de igual manera disfruta, aún capaz de sonreir y seguir adelante. Poniendo atención al Polar para determinar el momento de decir adios, y hola! nuevamente a todos mis segmentos, la pierna derecha pisa y ancla el último paso al Norte, se flexiona y da paso a la otra que busca el equilibrio para girar, bajar un poco la velocidad, y asegurar plantarse para en un par de pasos más tener ambas puntas de los pies apuntando al Sur. La puerta comienza a llamar mi nombre.

...Continuará...

29 January 2012

El Ahora Musical - Cliff Burton

Fue por Cliff Burton que Metallica decidió mudarse de Los Angeles a San Francisco en 1982. Una historia de pasión, compromiso, y libertad, que tiene su origen en torno a un único elemento: Amor a la música.

El impacto de la muerte del hermano mayor de Cliff fue tan profundo al grado de lanzar una promesa a su madre al decirle: Seré el mejor bajista...por mi hermano. Viniendo de una familia con poco o nulo antecedente musical, no sin razón, la madre, siendo madre, estimuló con duda al joven de 13 años a luchar por su sueño.

Cliff tomó clases de bajo con varios maestros, a los cuales sobrepasaba en muy poco tiempo. Uno de ellos, el que dejara más huella en él, le enseñó a apreciar y admirar a Bethoveen y Bach. La rápida y vertiginosa velocidad con la que Cliff devoraba camino musicalmente hablando, lo llevó a convencerse de estudiar Música profesionalmente. Al mismo tiempo, comenzaba sus primeros pininos gruperos: EZ Street, Agents of Misfortune, y Trauma. Con esta última, decidió también abandonar los estudios y dedicarse 100% a su banda. Sus padres, le dieron 4 años de plazo máximo para convertirse en un músico independiente económicamente.

Fue entonces cuando conoció a Lars y James. Ese encuentro -cuando leo su biografía- parece del tipo "amor a primera vista". Más de Lars y James por Cliff, que viceversa. Cliff Burton fue un hueso duro de roer al momento de convercerlo de unirse a Metallica. Lo conocieron en L.A. en una "tocada" de Trauma en el Wiskey a Go Go, álguien les había pasado el tip de un buen bajista, pues querían reemplazar a Ron McGovney, un muy buen amigo de James, que carecía del talento y creatividad que la banda necesitaba.

Dicen que les tomó 4 meses a James y Lars persuadir a Cliff, y que su condición para cerrar el trato fue: ok, pero tiene que ser en San Francisco (él vivia ahí, y el resto de la banda James, Lars y Dave en L.A.). La respuesta fue: Sin problemas. Empacaron, y se fueron. El resto, es historia.

Cliff Burton fue y será recordado como uno de los mejores bajista de la historia. Su pasión y entendimiento musical es fundamental al tratar de entender el éxito de una de las bandas más famosas del mundo. No fue coincidencia, no fue un rostro o cuerpo hermoso, no fue un engaño mercadotécnico, no fue un "éxito del verano", no fue un Pro-Tools fenómeno. Es una persona que admiró a Bach, y que entendió que "lo que tengas en tu cabeza, hazlo ahora, no mañana, ya que el mañana puede que nunca llegue". En efecto, una día helado al sur de Suecia, el mañana no llegó para él.

02 November 2011

Duty Free, Parte I

Hace nueve años escribí este texto mientras esperaba un vuelo increiblemente retrasado (tres horas, si mal no recuerdo). Es solamente ahora que lo comparto con todos ustedes en su versión de "directors cut". Espero lo disfruten, y bienvenidos sean sus comentarios.

Duty Free.

Conciste precisamente en emanciparse a lo que nos rodea. Un espacio aledaño que permite, y nos identifica: zona fecunda del placer, la gloria y el recuerdito.

Un aeropuerto es algo más que un ferroso conglomerado de esponjas voladoras. Hay un cierto aire que cubre su tenue atmósfera. Cierto aroma de nadie, y de todos, un auténtico manjar del desposeido, y el magnate. Ruido de tacón sordido, y diamantina de corbatas en éxtasis: la experiencia del vuelo.
Todos hemos soñado al menos una vez en sorprendernos frente a un espejo con un par de alas a nuestra espalda; ese sueño es posible gracias al dulce espasmo de un par de turbinas y toneladas de fatídica turbosina, el nectar terrorista.
Un aeropuerto nunca deja de soprendernos. La varieté humana se apoltrona por conseguir un pequeño derecho de sueño; dejame volar, nave extraterrestre.

Es simplemente asombroso deabular por instantes a lo largo de un aeropuerto. Tenistas semi dandis, ejecutivos camuflando su miedo tras un Zegna, mujeres fastuosas adornadas de joyas y terribles diamantes de abandono, asiáticos sonrientes con la congoja de saberse aislados, pero poseedores, hombres y mujeres radiantes que repelen cualquier intento de mirada cínica, provocadora, puberta.¿Cuántos sueños se entretejen bajo el techo protector de un aeropuerto? Inumerables pasarelas engalanan matutina y vespertinamente los mosaicos, los aires, los motores de este lugar de encuentro.
Ya Ramón Ayala había hecho una magnífica alución a la Central Camionera como "lugar de despedida". Yo llamaría al aeropuerto "Lugar de callados suspiros", donde la fantasía, la gula de triunfo, la enfermedad, la victoria, y todo lo que se quiera, se conglomera para brindarnos un espacio camaradil, plural, varío.

La gente me rodea con su ensoñadora cara cosmo, como si una retahila de flashazos se disparara sobre sus monolíticas expresiones. Solo puedo escribir lo que veo, lo que siento. No hay modo de conquistar cada una de las conversaciones que se diversifican bajo este techo, no quepo entre ellos, suficiente es su carga como para explicar más su vida a un curioso como este, pero de ganas muero de saber por qué a qué y para qué toda esta gente se monta en un armatoste volador ahora de moda "terrorist weapon", y aún más, saber el por qué SIEMPRE se respira un aire tan armonioso dentro de una tienda "libre de impuestos".

Quizá este Chinito me lo pueda explicar.
-Arigato...